Los desafíos de la economía colaborativa para los líderes actuales
 
El desarrollo incesante de las tecnologías y la incorporación total de Internet en la vida cotidiana de las personas, no tan solo han potenciado la globalización de los mercados a niveles nunca antes vistos, sino que además han dado vida a un nuevo tipo de economía que, día a día, crece con fuerza, organiza a los consumidores y pone énfasis en la colaboración.



En efecto, esta economía colaborativa- que se centra más en las necesidades de los individuos y que, a través, de plataformas en línea conecta a personas entre sí- permite, por ejemplo, arrendar, vender o comprar un producto o servicio de manera conveniente, rápida y eficiente. En este contexto, servicios como Uber, Airbnb, Blablacar o Homeaway se han masificado en diversos países, cuyas legislaciones han dado señales de ir a una velocidad más lenta que la de los avances tecnológicos y aplicaciones que los sustentan.

?Este escenario más conectado en red, más diverso, tecnologizado, horizontal y más cambiante impone a los actuales y futuros líderes de las organizaciones una serie de importantes desafíos?, afirma Andrés Cardemil, fundador y director de HumanNet Consultores.

El primero de ellos- sostiene el ejecutivo- es alejarse del modelo trasnochado de los liderazgos jerárquicos, propios del siglo pasado y con muchos aires de la era industrial.

Sí, porque a su juicio ese estilo de liderar, con fuerte énfasis en el don de mando y más cercano a la figura de los tradicionales jefes, está cada vez más en retirada, pues ya no logra en la práctica los resultados de antaño y cada vez tiene menos aceptación en el ámbito laboral actual.

Así pues, el mercado del trabajo está cambiando sustancialmente. Ante la mayor presencia de emprendedores autónomos, freelancers, jóvenes profesionales que prefieren trabajar desde casa, así como también oficinas más abiertas y sin divisiones con murallas o despachos privados, el Líder de hoy tiene el desafío de trabajar en red y saber mover esa red.

?Hoy las relaciones en una organización son cada vez más horizontales, más parecidas a una red biológica o de neuronas que a una pirámide. El líder del siglo XXI es más interactivo y está mucho más cerca de sus colaboradores. No sólo tiene la capacidad de guiar, es decir, de ir al frente, adelante, subiendo la montaña para indicar el camino que se debe seguir, pues conoce los peligros y no les teme?, explica.

Otro de los retos de los líderes de hoy se vincula con la capacidad de inspirar al resto. Esto se traduce en que más que hacer las cosas por sí mismo, puede despertar en los demás la misma pasión que él tiene por llevarlas a cabo, y por ello, los moviliza. Para lo anterior es clave que sepa escuchar a sus seguidores, haciendo un silencio interno que le permita abandonar por un momento el ego propio, conectándose así con lo que cada uno de sus colaboradores desea, sueña o quiere hacer.

Según Cardemil, este rol de facilitador se traduce en que el líder sea capaz de movilizar a otros en sus propios procesos y de encontrar dentro de la diversidad aquellos aspectos que son comunes, generando una unidad.

Un desafío adicional radica en que el líder de los tiempos actuales debe tener la habilidad de definir una visión común con la que tienen sus colaboradores. Es decir, su mente está más en red que bajo una estructura industrial jerarquizada. Asimismo, debe estar permanentemente informado, actualizado.

Otro de los retos en esta materia radica en entender que a los líderes de estos tiempos no los inspira alcanzar el poder, sino que la pasión por hacer cosas y lograr mayor bienestar para todos, no sólo para sí mismos. Es decir, el poder lo ven como un medio que es conferido por sus seguidores y que se debe usar con responsabilidad.

Fuente: Capital.cl
 
2018-03-02