La Tercera Oreja: Liderazgo y Escucha
 
Permítanme iniciar esta conversación con la siguiente declaración; el líder no tiene ningún poder si no hay alguien que le de la autoridad y valide sus conversaciones y propuestas.

Los seres humanos somos poderosos, inteligentes y creativos. Al elegir una opción, o tomar una decisión dándole curso a nuestra voluntad, inclinándonos en una dirección y no en otra, expresamos nuestro poder de acción y trasformación en el mundo. Así el liderazgo se funda no en el rol, si no en el reconocimiento y legitimidad que los colaboradores le otorgan a una persona y, desde ese acto de confianza, comparten la complicidad para conversar en busca de posibilidades y alternativas para emprender nuevas acciones en la resolución de sus requerimientos y desafíos que la vida les muestra.

Somos seres sociales, por ello necesitamos relacionarnos, comunicándonos y vinculándonos efectivamente para juntos o en colaboración con los otros alcanzar satisfactores que nos reporten bienestar y una vida satisfactoria. La forma en que generamos, sostenemos y cultivamos estos vínculos es a través de distintos tipos de conversaciones. Sin un conversar efectivo nuestra vida sería precaria y muy insatisfactoria.

Conversacion Conversacion

Nos hacemos cargo de distintas conversaciones, ocupando gran parte del día en ello, en distintos contextos; en la familia, en el trabajo, en el mundo social o político, entre otros. Así observamos una estrecha relación entre la calidad de nuestras conversaciones con la calidad de los resultados que logramos en nuestra de vida. Declaramos que nuestra calidad de vida es producto de la calidad de nuestras conversaciones. ¡Que potente!

Si observas lo que haces diariamente, distingues que gran parte del día lo ocupas conversando, especialmente si conduces equipos de trabajo o lideras organizaciones, movimientos sociales o políticos. En efecto, en tu día a día, pides, ofreces, te comprometes, reclamas, enjuicias, aceptas o rechazas ofertas. Agradeces cuando te sientes bien atendido o han resuelto algunos de tus requerimientos satisfactoriamente. Conversas con tu equipo para abordar desafíos, resolver reclamos o para hacerse cargo de anomalías o desperfectos que se han encontrado en los productos o servicios que brindan. En el plano de pareja conversas sobre temas íntimos; afectivos, sexuales, del alma, de la cotidianidad, del futuro. Siempre sostienes tu ser y hacer en conversaciones.

El dominio del liderazgo, independiente del tipo y contexto, se ejerce principalmente a través de conversaciones. El líder centra su gestión en lograr que sus equipos alcancen los resultados esperados y construyan relaciones satisfactorias, desarrollando un buen ambiente de trabajo. Para ello escuchar y conversar efectivamente es crítico, aportando con estas prácticas a la sustentabilidad de la organización.

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2016-11-21